
El empleo viene en bolsa
Se trata de una alternativa económica, directa y confiable para los que buscan trabajo
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Una bolsa no sólo sirve para guardar o transportar objetos. Muchas veces es la llave que permite acceder a un trabajo. Por ese motivo, las bolsas laborales se transformaron en una alternativa económica (son gratuitas), directa (no hay intermediarios) y confiable (están respaldadas por fundaciones e instituciones con vasta trayectoria) para los que buscan empleo.
Si bien muchas de ellas tienen varios años, las circunstancias económicas y las posibilidades tecnológicas modificaron su modo de operar. Algunas optaron por informatizar su base de datos y el ingreso de currículum vía Internet, mientras que otras ampliaron su oferta de servicios y brindan cursos de capacitación no arancelados a los postulantes.
Para no caer en saco roto
La seriedad es uno de los aspectos que hay que tener en cuenta para evitar que las expectativas por encontrar un trabajo mediante una bolsa de empleo caigan en saco roto. Por eso, es conveniente fijarse en los pergaminos de la institución que la respalda.
Por ejemplo, desde 1995 funciona en la AMIA una bolsa de empleo abierta a la comunidad. "Sentimos la necesidad de devolver todo el apoyo y el cariño que habíamos recibido de parte de la gente luego del atentado contra la mutual judía. Por lo tanto, decidimos ayudar a las personas, más allá de su origen o creencia religiosa, en un problema que consideramos central, como es el del empleo", cuenta Ernesto Tocker, director del Centro Ocupacional y Desarrollo Laboral de la AMIA (Codla).
En ese entonces la bolsa era sólo un lugar donde la gente llenaba un formulario y esperaba la llamada de una empresa interesada en contratarla. Si bien la mutual hacía una selección del candidato, su papel era básicamente de nexo. Pero hoy, ante el agravamiento de la crisis laboral, amplió su gama de servicios. Por eso, Tocker, en lugar de bolsa de trabajo, prefiere definir al Codla como una oficina de empleo.
"Mediante un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pudimos incorporar un programa de inserción laboral, que consiste en brindar cursos de capacitación gratuitos y herramientas tecnológicas para la obtención de trabajo sin ningún costo", anuncia Tocker.
Entre los temas de los cursos se destacan la confección de currículum y cartas de presentación, entrevista laboral y búsqueda de empleo por Internet. Los beneficiarios son desocupados y subempleados que desean aumentar su empleabilidad. La mejora en la prestación surgió de un relevamiento elaborado entre empresas y postulantes, que en su mayoría son personas de clase media, de alrededor de 35 años. Los interesados deben acercarse personalmente hasta la sede de la mutual.
En la Universidad de Buenos Aires (UBA) funciona desde 1991 el Centro Universitario de Empleo (CUE) para alumnos y graduados de esa universidad. Su base de datos está compuesta por más de 23.000 postulantes y, entre las 130 empresas activas registradas, se encuentran American Express, Telefé, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Telecom, Molinos, Massalin, Kodak, Edesur, Disco y Danone.
La inscripción, tanto para los postulantes como para las empresas, es por Internet. Fabián Glagovsky, coordinador del CUE, sostiene que, a pesar de la crisis económica, las búsquedas por parte de las empresas se reactivaron a partir de junio. "En este momento hay por lo menos el doble", afirma. El interesado puede dejar su currículum o postularse a un aviso sin costo.
También el CUE, por medio del Centro de Educación Continua (CEC), brinda cursos de capacitación, pero son arancelados y muy específicos.
Otra opción en bolsas de empleo la brindan las cámaras de Comercio de diferentes países. La norteamericana es una de las más importantes y con mayor trayectoria en el país. A partir de mayo último, cambió su modalidad de inscripción y pasó del papel a la pantalla de PC.
"Hicimos una alianza con Adecco para que nos proveyera el software que permite llenar el formulario en Internet", explica Daniela Martín, coordinadora de eventos y comités. Aunque el software es de Adecco, la base de datos de 2500 personas pertenece en su totalidad a la Cámara de Comercio de los Estados Unidos.
"Este sistema es más directo y rápido. Además, permite ofrecer más servicios, como, por ejemplo, evaluaciones de postulantes para las compañías", dice Martín, que aclara que los empleos son para trabajar en la Argentina, no para emigrar.
"Tenemos muchos reincidentes, gente que vuelve a anotarse porque alguna vez consiguió trabajo por medio de la cámara y quiere intentarlo nuevamente. Que vuelvan a confiar en nosotros en un momento tan difícil es nuestra mayor satisfacción", concluye Martín.
Datos útiles
- Centro Ocupacional y Desarrollo Laboral de la AMIA (Codla): de lunes a viernes, de 8 a 16; Uriburu 650, 4959-8824.
- Centro Universitario de Empleo (CUE): Azcuénaga 280, de lunes a viernes, hasta las 15; www.uba.ar/empleo , www.cue.sisbi.uba.ar .
- Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina: Viamonte 1133, 8° piso, 4371-4500; www.amchamar.com.ar





