
El fundador de AOL busca revancha
Steve Case incursiona en salud y turismo
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WASHINGTON (ABC).- Tras haber acumulado a los 46 años una de las fortunas más abultadas de Estados Unidos, Steve Case no se resigna a una vida de ocio.
El defenestrado fundador de America Online -servicio de Internet que al final del exuberante boom digital de los 90 logró engullir al coloso Time Warner, algo que representa una de las fusiones más desastrosas en la historia del capitalismo- ha resucitado ahora su predisposición casi genética a emprender negocios, comprometiéndose a invertir una buena parte de su multimillonario patrimonio para construir un nuevo coloso empresarial como el que tuvo que abandonar de mala manera en 2003.
La nueva aventura
Esta vez, su aventura no carente de ambiciosas connotaciones se llama Revolución ( www.revolution.com ) y con una inversión de quinientos millones de dólares aspira a convertirse en un gran conglomerado privado de compañías dedicadas al sector de salud y al turismo.
Como modelos para su aventura empresarial, Steve Case no duda a la hora de mencionar dos nombres legendarios: el británico Richard Branson, que con la carismática marca Virgin ha logrado acumular más de doscientas empresas, y el estadounidense Warren Buffett, legendario inversor a través de la firma Berkshire Hathaway.
El nuevo proyecto de Steve Case se centra sobre todo en el sector de salud de los Estados Unidos, un país sin cobertura sanitaria universal, pero donde la medicina y sectores afines abarcan uno de cada de seis dólares generados en la mayor economía del mundo. Pero dentro de su peculiar estilo, Steve Case reconoce haber encontrado inspiración en la tragedia de su hermano mayor, Daniel Case, que hace tres años falleció tras serle diagnosticado un cáncer cerebral.
A partir de esa triste experiencia en su familia, Steve Case pudo observar cómo pacientes aun en situaciones económicas privilegiadas se enfrentan al reto de tomar decisiones informadas sobre cuidados médicos. Por eso, sus declarados planes tienen que ver con invertir sobre todo en proyectos que faciliten a los enfermos un papel más activo en su tratamiento. Este interés también abarca todo lo relacionado con facilitar información online sobre precios y calidad de servicios sanitarios y la digitalización de historias médicas.
En este sentido, Steve Case no se muerde la lengua reprochando de Estados Unidos: "El sector de salud es monumentalmente complejo, confuso, ineficiente e inconveniente. Y al mismo tiempo es la mayor industria del país y es odiada por todo el mundo". Insistiendo en que el 90 por ciento de los gastos médicos del gigante americano se destinan a tratar enfermos mientras que sólo un 10% se destina a medicina preventiva.






