El fondo Greylock, que canjeó deuda con la Argentina, se acerca a la bancarrota
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Uno de los fondos que participó de la última reestructuración de deuda argentina se acerca a la bancarrota. Se trata de Greylock Capital, la firma dirigida por Hans Humes, que tuvo un rol activo en las conversaciones con el ministro Martín Guzmán y ahora pidió acogerse a los procedimientos del ‘Capítulo 11’ en Nueva York para evitar su quiebra.
Se trata de un recurso legal que ofrece el marco jurídico estadounidense para que las firmas puedan reestructurar sus deudas, estirar plazos de pagos y gestionar acuerdos con sus acreedores sin caer en bancarrota. Según informó la agencia Bloomberg, Greylock solicitó ingresar a este esquema ayer, mediante un documento firmado por su CFO, David Steltzer.
El fondo comandado por Hans Humes, quien ya había participado en las negociaciones por la reestructuración de la deuda argentina comandado por Roberto Lavagna y Guillermo Nielsen en 2005, atraviesa hace años una tensa situación financiera. De acuerdo con esta publicación, recortó su plantel de empleados en casi un 60% (pasó de 21 a 9 personas) y acumula importantes deudas, con tres años consecutivos de pérdidas operativas.

A su vez, desde 2017 hasta finales del año pasado, según informó ante las autoridades regulatorias estadounidenses, el volumen total de los activos que gestiona se redujo más de la mitad y cayó a US$450 millones. Al mismo tiempo, indicaron que por la pérdida de negocios y la nula presencia de nuevas inversiones, podrían caerse otros US$100 millones de su patrimonio a fines de marzo.
Greylock fue uno de los interlocutores más activos en la renegociación de la deuda privada que el ministro Guzmán encabezó en la primera mitad de 2020. Adoptó un rol dialoguista, que se diferenció de las posiciones más duras expuestas por Blackrock, el fondo que encabeza Larry Fink.
"A nadie involucrado en este proceso le conviene un default duro. Si hay espacio para un acuerdo, eso sería de interés para todos. Creo que todos los grandes acreedores entienden que llegar a una resolución en este punto es de su interés. Creo que el país entiende que también es de su interés, y ciertamente creo que el FMI preferiría que no hubiera default duro con los acreedores privados", dijo en abril, en un encuentro virtual organizado por el Centro Woodrow Wilson, de los Estados Unidos.
Según consignó Bloomberg, la intención de Greylock al solicitar la protección del capítulo 11 es poder reorganizar su deuda y, entre otros asuntos pendientes, concluir el leasing de sus oficinas, ubicada sobre la emblemática avenida Madison de Nueva York.
Greylock fue fundado en 2004 y a lo largo de los años se especializó en las inversiones financieras y la compra de bonos de países emergentes con episodios de riesgo de default. Así, participó en las reestructuraciones y canjes en Ecuador, Grecia, Líbano y Venezuela, además de los dos últimos casos de la Argentina.










