La Presidenta llamó a Kicillof y a Fábrega para calmar las aguas
Los convocó en medio de la tensión por el aumento del dólar paralelo; rumores de renuncia del jefe del Central
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La presidenta Cristina Kirchner reunió anoche al ministro de Economía, Axel Kicillof , y al presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega , para tratar de calmar las aguas en medio de la suba del dólar y de los rumores sobre la tensión entre ambos funcionarios.
El encuentro, que se desarrolló después de la teleconferencia con la que la Presidenta volvió a la actividad pública ayer, buscó aquietar los rumores sobre una inminente salida de Fábrega de la entidad monetaria, según afirmaron fuentes oficiales.
También participó de la reunión el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien días atrás había desmentido públicamente que existieran diferencias entre Kicillof y Fábrega, pese a que parece haber discusiones tanto sobre el fondo como sobre la forma de la política monetaria y cambiaria.
En el Ministerio de Economía minimizaron las disidencias, al afirmar que "acá hay un equipo que es el que lidera el ministro y uno de cuyos soldados es Fábrega". De inmediato indicaron que "cada una de las medidas que se adoptaron en los últimos meses contaron con el aval del ministro", incluyendo lo que el mercado cree que fue un sello propio de Fábrega, como la devaluación y la suba de tasas de fines de enero.
"No hay mayores diferencias porque hay una sola persona que decide. El propio Fábrega lo consiente y no hay problemas; si los hubiera, no se reunirían varias veces por semana como ocurre, aunque no trascienda siempre", indicaron las fuentes a la nacion del Palacio de Hacienda. De inmediato, indicaron que el presidente del BCRA "no tiene diálogo directo con la Presidenta" Kirchner. "Se terminó la era en la que cinco personas hablaban cada uno por su cuenta con la Presidenta y le decían lo que había que hacer sin coordinar entre sí", afirmaron, contundentes, en relación a la era en la que debían convivir en el gabinete económico Hernán Lorenzino, Mercedes Marcó del Pont, Guillermo Moreno, Ricardo Echegaray y el propio Kicillof.
En el Banco Central la visión es diferente. "Si Fábrega fuera sólo un soldado no se habría podido devaluar ni subir las tasas para frenar la corrida de enero", indicó una fuente.
En la entidad desmintieron la salida del banquero central de su cargo, un rumor que provocó muchos nervios en el mercado, porque se trata de un funcionario que transmite más tranquilidad que el ministro de Economía. Por otro lado, dijeron que la decisión de ayer de mantener las tasas de interés en un nivel similar al de la semana pasada demuestra que no hay intención de bajarlas, como pretendería Kicillof, según algunas versiones.
En realidad, en el Ministerio de Economía creen que no hay que mantener las tasas altas en forma generalizada, sino segmentarlas y "buscar la forma" de bajar una parte para reactivar el frenado crédito al consumo.
En un banco dijeron que "la salida de Fábrega sería traumática en un contexto de delicado equilibrio entre la caída de reservas y la recesión" que sufre la economía.
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