
Se observaron síntomas en varias zonas productivas
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En lo que va de la campaña de maíz, en varias zonas las empresas de insumos recibieron consultas por parte de los productores y técnicos sobre deficiencias de zinc. Se trata de un elemento utilizado por los cultivos en pequeñas cantidades (por lo general, con menos de 0,6 kilos de zinc por hectárea), pero que es esencial para el crecimiento normal de la planta y el desarrollo.
"En general, los lugares con síntomas más visibles corresponden a lotes con contenidos medios o altos de arena, en siembra directa y con buenas dosis de fertilizantes fosforados que reducen la disponibilidad del zinc", contó a LA NACION Tomás Sarlangue, técnico de Pioneer.
Según Sarlangue, en su mayoría los síntomas se han observado en estadios vegetativos tempranos (V3 y V4). Hubo consultas por esto en varias zonas de Córdoba, Santa Fe y el centro norte y el oeste de Buenos Aires. "Las deficiencias moderadas en las plántulas pueden dar lugar a clorosis internervales de las hojas más nuevas, que suelen ser más pronunciadas en la mitad inferior de la hoja. Los síntomas se hacen más visibles durante el tiempo fresco de la primavera debido a la menor disponibilidad del nutriente y a la menor exploración del suelo que hace el cultivo en las etapas tempranas. Es por esto que en la mayoría de los casos los síntomas desaparecerán sin necesidad de fertilizar", explicó.
Para Sarlangue, si los análisis que se realicen confirman la deficiencia de zinc, podría ser necesaria la aplicación de algún fertilizante. Según el técnico, esto ha generado respuestas de hasta 800 kilos en suelos pobres en este nutriente en Córdoba.





