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Cargado de ilusiones y con la firme intención de disfrutar del privilegio de pertenecer a la máxima categoría, llegó Almagro a la primera división. El arribo del conjunto de José Ingenieros al fútbol grande no fue la única sorpresa, sino que también golpeó en su momento con el anuncio de una relación que causó asombro y alcanzó repercusión mundial: Diego Armando Maradona, manager del equipo tricolor.
Pero este matrimonio futbolístico al parecer no cumple con las normas establecidas por la ley. La unión entre Maradona y Almagro, bajo el título de manager del club, sólo figura en los papeles, porque en la práctica el desempeño del ex número diez poco tiene que ver con lo que su cargo demanda.
La única medida adoptada por Maradona fue la recomendación de la pareja integrada por José Luis Brown y Héctor Enrique, que se hicieron cargo del equipo en la 12a fecha del Apertura, cuando estaba último, con cinco puntos. En ocho partidos obtuvo dos victorias, dos empates y cuatro derrotas, llevando a Almagro al antepenúltimo puesto, con 13 unidades.
En derredor de esta relación mucho se habló...
Se dijo que el ex capitán de la selección nacional estará ligado a Almagro en su cargo de manager durante cuatro años. Además, dentro del proyecto se planificó como punto principal la promoción de juveniles y mantener al equipo tricolor en la primera. También se comentó que existía la posibilidad de jugar amistosos en el interior y en Europa.
Pero, al parecer, la realidad deja ver otro panorama y abre varios interrogantes. ¿Hay una verdadera función de Maradona como manager? ¿Existe un trabajo con las inferiores del club? ¿La dirigencia y el cuerpo técnico mantienen un diálogo fluido con él? Unica respuesta para tantas preguntas: no.
En cuanto al cargo de coordinador, las palabras de Dardo de Marchi, vicepresidente de Almagro, despejan las dudas: "El cargo de manager que tiene Diego es simbólico y lo puso el periodismo. Porque desde un primer momento él dijo que no quería estar relacionado con el equipo. Diego solamente está interesado en el trabajo de las inferiores".
Esta relación no es demasiado clara para los hinchas de Almagro, ya que tanto en la popular como en la platea se sienten engañados. Es que los simpatizantes del conjunto de José Ingenieros entendieron que la llegada de Maradona era para estar cerca del plantel profesional y en contacto permanente con los entrenadores, Brown y Enrique. Pero nada de eso ocurrió.
El punto más destacado del convenio Maradona-Almagro fue el trabajo de las inferiores. Por el momento, el club sólo cuenta con la reserva y con una cuarta y quinta categoría en el fútbol juvenil, todas a cargo de Enrique Hrabina. El único proyecto en firme es la inauguración de cuatro escuelas de fútbol que aún no tiene un nombre definido, pero sería: "Buscando a mi heredero". Además, está en los planes la creación de cuatro comedores para chicos de la calle.
Las instalaciones (todas estarán a nombre de Maradona) no serán levantadas con fondos de Almagro, sino que se hará con sponsors que cubran todos los gastos. Para ello, De Marchi dice que ya está trabajando: "Me estoy moviendo para conseguir gente que ponga plata para sacar adelante este proyecto. La idea es inaugurar el mes próximo dos de las escuelas y estamos hablando con Guillermo (Cóppola) para que Diego pueda venir a la inauguración de las dos. Nosotros queremos que se extienda por todo el país".
Entonces, ¿cuál será el rédito para el equipo tricolor? Para que Almagro vea en hechos los frutos de este convenio deberá esperar, al menos, cinco o seis años. Es que, en principio, se trabajará con chicos de entre 6 y 12 años; por lo tanto, para que lleguen a primera o a formar parte de algunos de los equipos de las divisiones inferiores tendrá que pasar un buen tiempo.
El contacto con los dirigentes es muy escaso. En contadas ocasiones Maradona dialoga con De Marchi; la última vez fue el 30 de diciembre, cuando se saludaron por las fiestas. El vínculo con los entrenadores es el mismo; sólo hablan cuando Brown o Enrique llaman al ex jugador. Este es el panorama del matrimonio futbolístico Maradona-Almagro que, hasta el momento, convive en camas separadas.

