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Vital Class, ganador el viernes último del clásico Hipódromo Argentino, tuvo en su campaña tantos jinetes diferentes como actuaciones: cuatro. "Este es el jockey del potrillo", contestó con firmeza, luego del triunfo, su entrenador, Carlos Santiñaque. Ese jockey es Marcelo Citarelli.
Sigue explicando Santiñaque: "Lo domó él, lo varea él y nunca pudo correrlo, hasta ahora". Es el turno del jinete. Se impone conocer cómo es eso de que también doma.
"Me gusta cualquier actividad que sea de a caballo. También voy a las jineteadas", sorprende este platense de 37 años. ¿Sorprende?
"Me parece que no hay otro jockey que dome...", agrega Citarelli, al que muchos creen rosarino porque fue en la ciudad santafecina donde comenzó su trayectoria en los hipódromos.
"Como no pude entrar en la Escuela de Aprendices de La Plata, por el peso, me fui a Rosario", cuenta. Nacido en el campo, con un padre que también se ocupa de amansar caballos y de ir a los festivales en los que el espectáculo lo dan el hombre y los bríos del animal, Marcelo volvió al Bosque hace diez años.
"Ahora se me hace más difícil varear y domar para otros cuidadores. Trabajo casi exclusivamente con Santiñaque y le corro a él", subraya.
Citarelli se refiere a Vital Class como "el mejor que he domado", después de pensar un rato. Nadie más autorizado para desmenuzar las características del hijo de In Class: "Siempre demostró ser útil. Larga y no espera, pero todavía no se echa a correr a fondo".
Para el caballo criado en Divisadero augura momentos más felices todavía. "Ahora es asustadizo, inmaduro. Pronto va a ser doble caballo".
Un accidente, vareando, le impidió a Marcelo Citarelli montar a Vital Class en el arranque de la campaña del notable velocista. Pero se ve que no hay mal que dure cuatro carreras: el hombre que fue el primero en sentarse sobre su lomo regresó a la montura a tiempo para la victoria más importante.
Y esta vez, cuando apretó los tacos, no hubo saltos ni corcovos. Sólo una fantástica velocidad.
Roque Malluso, uno de los propietarios de Vital Class, vivió una emoción distinta con el potrillo en el clásico: "Hace 20 años que tengo caballos y este es el mejor triunfo. Nunca tuvimos potrillos y éste lo compramos de un año. Para esta temporada tenemos otros cinco".

