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Juan María Traverso se caracteriza, además de lucirse en las pistas, por atacar y polemizar con un estilo particular desde los boxes. Durante los últimos meses, el múltiple campeón atacó con dureza y siempre lo tuvo en la mira a Alberto Canapino. Pero el preparador no acudió al silencio y se produjo el enfrentamiento más significativo del automovilismo nacional.
El piloto y el chasista supieron ganar dos campeonatos de Turismo Carretera con Chevrolet (1995 y 1996) y uno de TC 2000 con Peugeot 405 (1995). Pero la separación fue ruidosa. Y dejó secuelas.
-Recuerdo que en la última carrera de TC 2000 de 1996, en La Plata, te acusó duramente. Dijo que vos le rompiste los autos antes de devolvérselos...
-Allí terminó nuestra relación. Me dolió su postura. Ese día se chequearon los autos y nos despedimos. A los cuatro días salió con esa versión.
-¿Por qué no le pediste explicaciones?
-Porque lo conozco muy bien. El siempre atacaba y cuando le contestaban, desmentía todo. Si yo respondía, hubiera negado sus acusaciones.
-Desde aquella época se enfrentaron con sus declaraciones.
-Sí. El distanciamiento se acentuó en Mar de Ajó, cuando se tocó con Ortelli. El pasó por mi box y nos amenazó con gestos. Pero él es así, habla, nada más.
-Desde que se distanciaron, ¿cuántas veces se encontraron?
-Muy pocas. En algunas reuniones de la ATC 2000, por ejemplo.
-En Olavarría, el fin de semana último, te encontraste con él.
-Sí, es cierto. El entró y cuando me vio que estaba a su lado me dio la mano. Yo le dije "menos mal que me das la mano". Y entonces me abrazó. Sólo él sabe lo que le dije cuando me dio el abrazo. No se puede repetir.
-¿Traverso es el N°1?
-Hoy no. Se equivocó varias veces, como con Ortelli en Mar de Ajó o la pelea con Marcos Di Palma, en Buenos Aires. Ortelli y Martínez le demostraron que hicieron mejor las cosas.
-¿Sos el enemigo de Traverso?
-De mi parte, no. El a mí me considera su enemigo. Para mí es un rival más al que no le acepto ni una palabra.
-Vos dijiste que Traverso era un payaso que maneja bien. ¿Mantenés esa posición?
-Lo declaré en medio de la euforia de ganar el título de TC. No estoy arrepentido de haberlo dicho, porque lo pienso, pero tendría que haber sido más suave.
-¿Cuándo pensaste que eran campeones?
-En Trelew. Allí logramos una gran carrera y pasamos a la punta del campeonato. Pero en La Plata pensamos que lo perdíamos. Allí el motor perdió rendimiento.
-¿Hubiese sido un fracaso si no ganaban el campeonato?
-No. Respeto la trayectoria de los rivales y para nosotros ya es un orgullo pelear arriba. Por supuesto que nos hubiese dolido mucho.


