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Entrena judo, es médica y además dona sangre en un momento fundamental. Paula Pareto es una de las figuras destacadas de la historia que se está escribiendo sobre esta época: la del coronavirus. La judoca es la primera deportista mujer argentina que obtuvo una medalla olímpica dorada en los juegos de 2016 y es un ejemplo para imitar en espíritu de disciplina y generosidad.
Enterada de la crítica situación que atraviesan los bancos de sangre debido a la cuarentena provocada por la pandemia mundial, la doctora Pareto no dudó en tomarse un rato para donar sangre y ayudar a la causa. La situación es preocupante. Desde la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento, que agrupa a los prestadores de salud privada, advirtieron que la cantidad de donaciones cayó un 80% y que de continuar con este escenario se terminará el stock.
La deportista publicó una foto en su cuenta de Instagram donde se la ve vestida con su ambo en plena donación. "Ayudemos a ayudar. ¿Se animan a donar sangre? En mi caso fue algo que siempre quise hacer pero por mi peso o por hacer deporte de alta intensidad nunca me dejaron. Hoy, ante la escasez total de dadores, la situación de salud actual lo necesita más que nunca y por la falta de certeza en la vuelta a los entrenamientos de alta intensidad, aprovecho para poder cumplir ese deseo. Todo tiene su lado positivo", escribió.

Pareto trabaja en el Hospital Melchor Posse, en San Isidro. No deja de moverse. En sus stories de Instagram abundan los entrenamientos caseros en tiempos de aislamiento que incluyen ejercicios de fuerza y prácticas con una soga atada a una ventana que imita los movimientos del judo con una pareja contrincante.
Después de cumplir con la cuarentena obligatoria luego de un viaje a Rusia relacionado con su actividad deportiva, Pareto regresó hace tan solo unos días a su rutina habitual.
