

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Fue el 8 de mayo de 2008: en un Monumental colmado, San Lorenzo eliminó a River de la Copa Libertadores en una noche inolvidable. Aquella vez, el equipo local -dirigido por Diego Simeone- le ganaba cómodamente 2-0 a su rival, que encima había sufrido dos expulsiones. Era la revancha de los octavos de final (en la ida, San Lorenzo había vencido 2-1).
Con 9, el equipo visitante -con Ramón Díaz de entrenador- fabricó una reacción increíble y empató el partido con dos goles de Gonzalo Bergessio y el protagonismo de Andrés D'Alessandro, que estaba enfrentado a la dirigencia de River, presidida entonces por José María Aguilar. Después del partido, todavía adentro de la cancha, el jugador no se escondió: "Por River no siento respeto, siento amor. Mi corazón es de River", dijo. Él y sus compañeros acababan de dar un golpe histórico, que quedó en la historia de la Libertadores. Sería también la última vez suya en un partido oficial en ese estadio. Al que ahora volverá.
La emoción de D'Alessandro aquella noche
ae

