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PELOTA AL ÁNGULO: Luis Rodriguez (Atlético Tucumán). Antes de descender a la Primera B Nacional, el decano tucumano nos dejó una perla preciosa. "La Pulga" recibió con un gran control con el pecho, amenazó con un remate de derecha, enganchó para adentro y definió con un toque sutil de zurda. Una maravilla, para caer con la frente alta.
PELOTA PERDIDA: Franco Peppino (Arsenal). El defensor del "Viaducto" atravesó una tarde difícil ante Lanús. El granate inspirado goleó al conjunto de Sarandí por cuatro a uno, pero además él dilapidó una chance muy concreta. Solo a un par de metros del arco rival, recibió un centro desde la izquierda al que solo debía acompañar para convertir el tanto. Su cabezazo se estrelló en el palo y quedó como la gran falla de la fecha.
PELOTA PARADA: Mauro Formica (Newell´s). El joven enganche de Newell´s sacó el manual del futbolista y lo abrió en el capítulo del tiro libre. Cumplió con esmero cada uno de los pasos y clavó la bola en el ángulo superior derecho del arco de Pozo (Colón). La "lepra" se floreó ante el "sabalero" y con buen fútbol y mucha contundencia logró una victoria que lo acerca a la Copa Sudamericana.
PELOTA ATAJADA: Gastón Monzón (Huracán). Independiente no jugó un gran partido para defender la punta, pero encima cuando dispuso de alguna chance concreta se encontró con la capacidad del arquero del "globo". La más clara la tuvo Silvera (Independiente) y el guardameta le ahogó el grito tapando con sus piernas. Mostró seguridad y apareció con solvencia en los momentos oportunos.
PELOTA AFUERA: Gustavo Cabral (Ríver). El partido con Estudiantes L.P había estado bien caliente y se moría con derrota para los de Cappa (Ríver). Primero recibió la roja el pibe Villalva (Ríver) pero lo suyo puede entenderse como un pecado de juventud. Cuando su equipo ya jugaba con diez, sesenta segundos más tarde, el defensor fue con una plancha descalificadora y también abandonó el campo de juego antes del final.
PELOTA AL VACÍO (asistencia): Juan Román Riquelme (Boca) a Martín Palermo (Boca). Más allá de todo lo que puede separarlos afuera de la cancha, adentro se combinan para beneficio de su equipo. El enganche metió un pase sutil y el delantero definió abajo y de primera para elevar su récord a doscientos veintiún goles. Boca ganó por primera vez en el año en domingo y le dio otra alegría a su entrenador Roberto Pompei (Boca).
PELOTA DE TRAPO: Chacarita. A tres fechas del final se consumó su descenso y su retorno a la segunda categoría. Luego de un inició en el que pagó el derecho de piso recibiendo cinco derrotas consecutivas con Ricardo Zielinski, pareció encontrar el rumbo con la dirección de Fernando Gamboa obteniendo buenos resultados y recuperando la competitividad. Sin embargo algunas decisiones dirigenciales lo obligaron a la retirada, igual que a sucesor Mauro Navas. El descenso se produjo adentro de la cancha, pero se explica con errores groseros que se produjeron afuera.
PELOTA DE CUERO: Argentinos Juniors. El equipo de Borghi (Argentinos Juniors) juega bien y aún sueña. Pelota contra el piso y destacadas individualidades lo ubican como uno de los mejores equipos del Clausura. Tal vez no gane el título pero tiene un sello característico que lo distingue. Su gente lo acompaña y disfruta de su juego.
PELOT DE ORO: Racing. Nueve puntos en cadena en los últimos tres partidos, lo sacaron de la zona de descenso y casi también de la Promoción. Sólido atrás, batallador en el medio y eficaz adelante, el equipo de Russo (Racing) atraviesa su mejor momento de los últimos tiempo y espera poder cerrar el torneo sin los apremios de los últimos años.

