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GENERAL ROCA.- No todo tiene el mismo valor cuando el tiempo pasa. Los años otorgan otra cotización a los logros obtenidos. Y en cada etapa, los triunfos encandilan con distinto brillo. Mariano Altuna logró su tercera victoria en el Turismo Competición 2000. Ganó con un equipo poderoso, como es el campeón, el Petrobras, que cuenta con los veloces Honda Civic. El piloto de Lobería, de 28 años, ingresó en la historia de la categoría por ser el piloto más joven en vencer, el 28 de agosto de 1999, con apenas 17 años, en Trelew, con uno de los recordados Volkswagen Polo negros oficiales. El año último, ganó una carrera especial, en Termas de Río Hondo, al compartir la butaca de un Fiat Linea con el Gurí Omar Martínez.
Está más aplomado Altuna. Ya no es aquel chico que compartió la camada de Pechito López en los kartings, con quien se enfrentó y hasta se peleó cuando probaron suerte en el Viejo Continente. "Eso fue cosas de chicos. Ahora somos compañeros de equipo. Es más: ¡cómo será que, cuando voy a Córdoba a probar, me quedo a dormir en la casa de Pechito!", comenta Mariano, siempre sereno para hablar, tomando las pausas y el tiempo necesarios, contrastando con el ímpetu y la velocidad que impone en las pistas.
"Reconozco que soy «vago». Cuando me hicieron los tests, detectaron que respondo con certeza bajo presión y ante desafíos complicados, y que me relajo frente a la facilidad. Y ser compañero de Pechito me obliga a ser competitivo permanentemente; es un plus, un incentivo extra", advierte Altuna, que ayer a las 15 abandonó el autódromo para manejar su automóvil particular rumbo a Lobería. Eran 850 kilómetros desde el Alto Valle de Río Negro para reencontrarse con su pueblo, que lo aguardaba anoche, a eso de las 23, para realizar el paseo triunfal con una camioneta. "No se hace más con una autobomba porque es peligroso para la gente que se cruza, pero es emocionante", reconoce.
"Fue la carrera que siempre soñé. Porque fue muy rápida y muy disputada", destaca Altuna. Y vaya si tiene razón. Sin duda, fue la fecha con mayor cantidad de roces, golpes y enfrentamientos, en el circuito y fuera de los autos (ver aparte). Apenas en los primeros metros, el Fiat de Emiliano Spataro se montó sobre el Ford Focus de Martín Basso ( poleman de la final). Esa maniobra dejó consecuencias para ambos. La más directa para Spataro, que se retrasó al quinto puesto. El líder perdió rendimiento en su máquina, se defendió como pudo y en la 15» vuelta Altuna y Matías Rossi (Renault Mégane II) lo superaron en una maniobra ajustada, que incluyó un roce entre el piloto de Ford y el Mégane de Juan Manuel Silva, que vio diluirse aquella expectativa que mantenía desde el tercer puesto por la rotura de un tensor del eje. "Fue un toque de carrera entre los tres", apenas se limitó a pronunciar el chaqueño.
En un circuito que ya es un clásico para el TC 2000, Altuna volvió a cantar victoria. Con otra edad, con otros objetivos, desde otra posición. No todas las victorias tienen el mismo sabor, aunque siempre sean dulces.
3 son las victorias de Altuna en el TC 2000. Ganó en 1999, en Trelew; en 2009, en Termas de Río Hondo, y ayer, en General Roca. Los triunfos fueron con 3 marcas distintas: Volkswagen, Fiat y Honda. Y ayer disputó su 3ª carrera con el equipo campeón, el Petrobras, con los New Civic.




