

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Nadie se le acerca. Apenas una mujer y un hombre le piden unos autógrafos para sus hijos y él acepta con una sonrisa. Está en el aeroparque Jorge Newbery. Puede ser en otro lugar y no importa. Se siente cómodo así, sin que nadie lo reconozca. Aunque en un futuro, Pablo Aimar, este joven de 19 años, que es titular en River, en el Sub 20 y está llamado a ser una de las mayores atracciones del deporte más popular del planeta deberá convivir con la fama que le caerá.
En su Río Cuarto natal sucede lo mismo, aunque él diga que lo ven como el futbolista y no como el adolescente que se crió a dos cuadras de río junto con su hermana Laura (22), su hermano Andrés (16), y sus padres, Ricardo y Estela.
-¿Tenés idea de quién sos?
-¿Quién soy?
-El futbolista con mayor proyección de la Argentina y a quien muchos ven como futura figura mundial.
-Ojalá que en el futuro sea así. No me gustaría que me recuerden como una promesa. Y que en el futuro digan "¿te acordás de Aimar, el pibe que pintaba para crack?". Espero que no pase eso y que digan que soy un buen jugador.
-¿Tenés miedo que te suceda lo que le pasó a Carranza, por citar un nombre?
-No miro lo que le pasó a otros.
-Entonces, ¿a qué le temés?
-A no superar el techo. A una lesión. A una enfermedad. Hay un montón de factores que pueden cortar una carrera y que el hombre no puede evitar.
-¿Seguís pensando que el Balón de Bronce que ganaste en Malasia fue un regalo?
-Como también lo fue el del Sudamericano de Chile. Pero creo que fue más el de Malasia. Nunca imaginé que podía ganar ese premio. Pensándolo bien, creo que en ese nivel nadie regala nada. Por ahí me lo dieron porque se equivocaron varios.
-¿Creés que podés jugar mejor?
-Sí.
-¿Cuál es tu verdadero nivel?
-No lo sé. Ojalá que me toque en el Sudamericano de Mar del Plata.
-¿Cómo te imaginás dentro de cinco años?
-Espero estar en un buen nivel y, por sobre todo, jugando. Como te dije antes, no me gustaría que digan que era una buena promesa, sino que comenten que me convertí en lo que algunos pensaron que podía llegar a ser hace cinco años.
-¿Qué pensaste cuando Carlos Menem dijo que debías ser el jugador número 22 del plantel que jugó el Mundial de Francia?
-¡Qué se yo! Yo no comparto eso. Creo que los que fueron al Mundial eran los que tenían que estar. En mi caso, con 18 años, no sé si estaba para integrar el seleccionado mayor, y menos aún el de la Argentina, que tiene muchos jugadores.
-¿Y por qué Michael Owen sí estuvo en Francia?
-Porque en Inglaterra quizá no hay tan buenos jugadores como acá. En su caso se demostró que estuvo bien que haya jugado el Mundial.
-Al verlo jugar a él, ¿no te dieron ganas de estar en Francia?
-Y a quién no le dan ganas. Un chico, un grande, un anciano. Todos sueñan con jugar un Mundial.
-Al ver lo que hizo Owen, ¿no pensaste "si él hizo eso, yo también lo pude haber hecho"...?
-No sé. El lo hizo y no creo que sea bueno comparar. No sé si yo lo podría haber hecho, porque simplemente no me tocó estar.
-¿Cómo tomaste la eliminación con Holanda?
-Sentí algo similar al Mundial del 94: una enorme tristeza. Me dolió mucho. Me quería morir.
-¿Qué fue lo que más te dolió?
-Que hayan criticado tanto al equipo y que lo hayan expulsado a Ortega.
-¿Para vos estuvo mal echado?
-No, pero estoy seguro de que si la Argentina seguía en camino, él iba ser el mejor jugador del Mundial. Es más: para mí fue el mejor, pero como esa distinción no se la pueden dar a un jugador que no participó de la etapa final, Ortega se quedó sin el reconocimiento que merecía.
-¿Por qué creés que Ortega fue el mejor?
-Por todo lo que hizo. Cosas que ningún otro jugador fue capaz de hacer. Ni Ronaldo ni Owen ni Zidane.
-¿Hoy hay alguien que pueda imitar a Ortega?
-Creo que Javier Saviola tiene cosas de Ortega, sobre todo el enganche y el atrevimiento para jugar. Tiene una habilidad increíble.
-¿Te considerás un jugador completo?
-No, ojalá lo fuera. No creo que hoy haya un jugador completo.
-¿Qué te gustaría tener?
-El enganche de Ortega y la pegada de Gallardo.
-¿Quién es hoy el mejor?
-Ortega.
-¿Pensás en el Mundial del 2002?
-No, porque así como en un mes puede pasar cualquier cosa, imaginate todo lo que puede suceder en los próximos tres años y medio. Por eso no me hago ilusiones.


