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NUEVA HISTORIA ARGENTINA. DICTADURA Y DEMOCRACIA (1976-2001) Dir. de Tomo X: Juan Suriano-(Sudamericana)-560 páginas-($47)
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Juan Suriano, director de la colección Nueva Historia Argentina, editada por Sudamericana desde 1999, dirige también su décimo y último tomo, Dictadura y democracia (1976-2001), remate de un largo trabajo que se inició con el estudio de las poblaciones indígenas prehispánicas y concluye ahora con una exhaustivo análisis de los difíciles años transcurridos entre la caída del tercer gobierno peronista y los primeros días de la actual presidencia de Néstor Kirchner.
La obra enfrenta ciertas dificultades, dada la proximidad de los procesos descriptos, la carencia de abordajes historiográficos más profundos, amplios y consolidados y el carácter siempre controversial de acontecimientos cuyos protagonistas siguen hoy ocupando buena parte de la escena política, social y cultural argentina. Pero, a diferencia de varios de los tomos anteriores, Dictadura y democracia se ve favorecido por una mayor cohesión temática y expositiva. En lugar de dispersarse en cuestiones más monográficas y puntuales, de acuerdo con las especializaciones de los autores del tomo, presenta amplias, útiles y comprensivas síntesis explicativas. Esas síntesis, en ciertos aspectos más próximas a la crónica que a la historia, producen sin embargo resultados estimulantes, tanto para una revisión integral del pasado reciente como para el eventual desarrollo de investigaciones futuras.
Susana Belmartino, Mario Damill, Adrián Gorelik, Elizabeth Jelin, Héctor Palomino, Hugo Quiroga, Alejandro Rofman y Graciela Silvestri colaboraron con Suriano en la redacción de los capítulos. Al director se le ha reservado la tarea nada fácil de redactar la introducción de este libro complejo, tanto por su temática como por su carácter conclusivo y su condición de ser el menos "histórico" de la colección, ya que sus colaboradores proceden de campos como la sociología, la economía y las ciencias políticas que, si bien tienen afinidades con la historia, cuentan con métodos, vocabularios y categorías de análisis propios.
El marco general del proceso histórico, redactado por Hugo Quiroga a partir de los acontecimientos políticos, encuadra una serie de aspectos particulares reseñados con una perspectiva a la vez más amplia y específica: la economía del Proceso y la de los gobiernos democráticos, igualmente signadas por el crecimiento del endeudamiento externo; políticas sociales y salud pública, caracterizadas por un Estado en retirada que ya no promueve el mejoramiento de las condiciones de vida y sólo asiste situaciones de urgente marginalidad; la gradual pero irreversible desarticulación de las economías regionales, cada vez más alejadas del proceso de un crecimiento concentrado; el desarrollo arquitectónico como reflejo de procesos socioculturales más complejos, profundos e igualmente críticos.
En este conjunto, el capítulo dedicado a los derechos humanos merece un comentario especial, dada su importancia en el proceso democrático iniciado en 1983. En una etapa histórica que se caracteriza en general como de deterioro y pérdida de bienes y valores políticos, materiales y culturales para la sociedad argentina, la defensa permanente y concienzuda frente a los abusos de la represión, la persecución y el autoritarismo se presenta como uno de los mayores logros de la reciente experiencia democrática y una de sus grandes conquistas ante la opinión nacional e internacional.
La contribución de Dictadura y democracia quizá pueda señalarse más claramente en el modo como relaciona los diversos desórdenes políticos e institucionales y su aspecto económico. En efecto, aun sin explicitar de manera demasiado lineal los vínculos entre dictadura, endeudamiento y fragilidad institucional de la democracia, el libro señala con acierto que hubo indudables relaciones entre violencia política, bancarrota democrática y desarrollo de intereses cada vez más concentrados en la puja corporativa, que terminaron privilegiando -bajo el pretexto de resolver, de una manera rápida y no siempre participativa, la interminable crisis económica- a los sectores que pudieron imponer sus propios objetivos al resto de la sociedad, casi sin límites legales.
En tal sentido, si alguna enseñanza puede extraerse de las experiencias analizadas en Dictadura y democracia, es que la permanente mención, en los discursos oficiales, de una solución expeditiva y unilateral de conflictos y tensiones profundas del cuerpo social argentino en las últimas tres décadas ha redundado, las más de las veces, en un agravamiento de los problemas que se intentaba resolver.
Util como guía de los tiempos recientes, redactado con un lenguaje objetivo y moderado que, sin embargo, no prescinde del compromiso al definir las duras experiencias recientes de la represión ilegal, la guerra de Malvinas, la hiperinflación, los procesos de privatización y el terremoto político de 2001-2002, Dictadura y democracia examina de manera quizás algo prematura, pero necesaria, el profundo y decisivo cataclismo que las instituciones argentinas atravesaron a lo largo de los últimos veinticinco años, e invita a sus lectores a reflexionar sobre las causas más viscerales de esa crisis singular y explorar las perspectivas de sus posibles soluciones.


