Sólo el 48,8 % de los chicos hace el CBC en un año
Muchos necesitan un cuatrimestre más; entre los motivos de la demora se cuenta la formación deficiente en el secundario
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Sólo la mitad de los chicos que ingresan en el Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA logra completarlo en un año. Del resto, la mayoría necesita al menos un cuatrimestre más para ingresar en la carrera elegida.
Más que un espacio para adquirir nuevos conocimientos, el CBC funciona hoy como un tiempo de adaptación a la vida universitaria, una oportunidad para los que tuvieron una formación secundaria más débil y un espacio para repensar la elección de la carrera, muchas veces tomada sin información ni convencimiento.
Defendido y criticado casi por igual, el CBC cumple en 2005 veinte años de vida, durante los cuales casi 1.100.000 estudiantes pasaron por sus cursos. Hoy, con unos 65.000 ingresantes por año -cifra que viene descendiendo en los últimos dos años-, el CBC es la unidad académica con mayor cantidad de alumnos de la UBA, y sus más de 3000 docentes dan clases en diez sedes, seis en la ciudad de Buenos Aires y cuatro en el conurbano.
El CBC se creó en 1985 como "primer año de estudios universitarios", en el que, con el solo requisito de tener completo el nivel medio, los estudiantes cursan dos materias comunes, dos relacionadas con el área disciplinaria y dos propias de la carrera elegida. Arquitectura tiene, además, una materia adicional. Con el tiempo, los contenidos fueron modificándose, en general al ritmo de los cambios en los planes de estudios de las carreras. Una crítica frecuente es, justamente, que muchas carreras "enviaron" contenidos de sus primeros años a las materias del CBC, para poder reducir sus programas.
"Los fines del CBC siguen siendo los mismos que tuvo en su creación. Durante un año, los alumnos comparten actividades académicas con otros estudiantes y docentes de las disciplinas de la Universidad. Esto ayuda a confirmar la elección vocacional y es enriquecedor", comentó a LA NACION el director del CBC, Eduardo Laplagne. Pero, para él, la función más propia del CBC es "incorporar a los estudiantes a la vida universitaria. El principal problema que traen no es la falta de conocimientos, sino de actitudes, y déficit en las formas de acercarse al conocimiento y entender cómo se construye", afirmó.
Con él coincidió Alicia Cibeira, directora del Departamento de Orientación vocacional del CBC: "El CBC es un espacio facilitador para un adolescente que está en transición entre la escuela media y la Universidad. Es un tiempo necesario para que los alumnos secundarios se transformen en universitarios".
Hay quienes también encuentran en el CBC una defensa de la igualdad de oportunidades. "El CBC hoy trata de salvar el desnivel académico entre el secundario y la Universidad, y da a un chico que no tiene un pasado académico brillante la opción de ir por una rampa más suave. Un examen de ingreso profundiza las diferencias socioeconómicas", comentó Jorge Sztrajman, profesor titular de Física desde los inicios del CBC.
Del lado de las críticas, las voces de los estudiantes suelen referirse a la burocracia administrativa del CBC y, particularmente para los que tienen mejor formación media, que representa "una pérdida de tiempo" y un año que "te atrasa en la carrera".
Según el último censo de la UBA, el 48,8% de los estudiantes completa el CBC en su duración teórica de un año. El 29,5% necesita un cuatrimestre más. Las facultades en las que los chicos más se demoran son Veterinaria, Odontología y Arquitectura; en el otro extremo, los mejores desempeños están en Filosofía y Letras, Ciencias Sociales y Derecho.
La formación deficiente durante el secundario en muchas materias -particularmente matemática, física y química- es sólo una parte de las razones para la demora.
"El pasaje de la escuela media a la Universidad es un cambio fuerte: se trata de un ámbito muy distinto, la forma de estudiar es otra, los profesores piden análisis más que aprendizaje memorístico", afirmó Cibeira.
Comentó, además, que muchos chicos se retrasan porque cambian de carrera. Las primeras opciones suelen ser hechas de manera provisional y sin datos. "No están informados sobre las carreras que eligen, o las seleccionan desde algunas representaciones ilusorias y estereotipadas", dijo Cibeira. Agregó otras causas para las demoras: muchos chicos del interior atraviesan crisis y dificultades por la migración a Buenos Aires, y otros "no anticipan el esfuerzo que significa hacer una carrera".
Desde hace dos años, el CBC está registrando una caída en la cantidad de inscriptos, después de años de crecimientos ininterrumpidos entre 1995 y 2003, cuando ingresaron 71.021 alumnos, el récord de toda su historia.
Para Laplagne, que es matemático, se trata de un movimiento estadístico normal. "La cifra va a seguir descendiendo, porque está buscando una meseta", dijo, aunque admitió que se analizan posibles razones extrauniversitarias. "Por problemas económicos, muchos chicos no pueden estudiar. Y otros consiguen trabajo y cambian sus intereses", comentó.
De todos modos, el número y la diversidad plantean problemas para los docentes en las aulas. "En estos años se nota la pauperización alarmante en el nivel de los conocimientos que traen los chicos -dijo Sztrajman-. Es un universo muy heterogéneo: en una misma clase hay egresados de muy buenos colegios y chicos que no tuvieron física en el secundario."




