Las otras auroras
1 minuto de lectura'

El sol es el motor de la atmósfera y, además, alimenta a las plantas verdes, que, fotosíntesis mediante, almacenan su energía bajo la forma de azúcares y almidones. Sin esas reservas de energía, el resto de los seres vivos no existiría. Pero el sol tiene también sus caprichos. Periódicamente, la actividad de la estrella más cercana a la Tierra aumenta y, con eso, se multiplican las manchas solares, las llamaradas y las eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés). Las CME son erupciones masivas de plasma –protones y electrones en un vórtice electromagnético– y causan, junto con otras formas de radiación ionizante provenientes del sol, las bien conocidas auroras boreales.
Sin embargo, las que se ven en la foto son sus gemelas sureñas, las auroras australes, en este caso vistas desde el lago Ellesmere, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.
1“Diplomacia cultural”: desde Nueva York, un argentino busca globalizar el arte latinoamericano
- 2
“Vende humo”: Marcelo Birmajer critica a Yuval Noah Harari y a otros intelectuales israelíes por el “silencio” ante la guerra
3Del libro a la pantalla: las adaptaciones que marcarán el cine y el streaming en 2026
4Fútbol, guerra y poder: J. K. Rowling y Martín Caparrós encienden el debate en redes sociales


