A Julio Le Parc, El iluminador: “No se puede silenciar la luz”
Las palabras que esta mañana pronunció Yamil, uno de los hijos del artista, en el funeral de su padre realizado en el atelier de Cachan, en las afueras de París; asistieron unas doscientas personas
3 minutos de lectura'

Adiós Julio, padre mío… El Iluminador.
Que la luz te acompañe siempre, querido padre, así como la luz que nos dejas nos acompañará eternamente, con ella, una inmensa y profunda tristeza que nuestros mecanismos internos, perforados, se encargaran de arreglar. Tu cuerpo nos deja, pero tu esencia intacta permanece. Tu corazón argentino, programado para el amor, ha dejado de latir. Pero no los motores de tus obras electrizantes. que han estado funcionando durante más de medio siglo haciéndonos felices. Las curvas de tus hermosas manos hoy torcidas de tanto dibujar, se retorcerán en infinitas, sutiles y resonantes Modulaciones, tus catorce vibrantes colores fundamentales seguirán orientándose hacia la pureza que caracteriza toda tu obra, tus volúmenes seguirán virtualizándonos antes de la hora para darnos tres dimensiones y multiplicarnos en seres más tolerantes y mejores siempre buscando nuestro reflejo en espejos que nos muestran algo distinto a la vida cotidiana.
Mirando a través de unos anteojos otro mundo, más divertido que el de hoy. ¿Quién inventará juegos para nosotros y para todos? ¿Quién defenderá nuestro derecho a hablar y nuestras libertades? ¿Quién nos enseñará que no debemos callar? ¿Quién hablará con tanta elocuencia sobre el arte para todos? ¿Quién defenderá un futuro mejor para los artistas? ¿Quién tendrá la audacia y el coraje de enfrentarse a puertas cerradas por una sociedad mejor y un mundo mejor? ¿Quién tendrá el valor de alzar la voz frente a las autoridades títeres a las que no se puede perturbar ? Porque La carrera, Laaaa carrera… La Historia, La historiaaaaa… y a pesar de todo, ¡Qué carrera, Julito! ¿En qué historia te metiste? En la grande historia del arte.

En la que tú mismo ya no creías, pero como dijo Victor Hugo: “No se puede silenciar la luz”. Lo obvio es obvio. Qué lástima por los que no lo entendieron. Tantos años, tanta vida, casi un siglo, tantas exposiciones, tantos premios honoríficos, pero también a que precio, tantas dudas, tanta investigación continua casi científica, tantos años juntos tú y yo, tanta lucha y éxitos compartidos, tanto amor entregado. Te llevó toda una vida hacerte oír y a mí otra para entenderte. Si aún tienes el deseo de reparar un motor, cuida de reparar el de mi corazón, que hoy lucha contra los voltajes y la inestabilidad, y si aún tienes el deseo de pintar, píntame y cuéntame sobre tu larga marcha, esa que rivaliza con el arcoíris.

Tus pinceles están aquí. Y si aún tienes este intenso deseo de vivir, ¡Vive! Dondequiera que estés, y que la luz y la paz te acompañen. Pero si aún deseas que emprendamos un largo viaje juntos, esta vez será sin mí.
Otras noticias de Arte y Cultura
Tenía 105 años. Murió la escritora María Granata, autora de “Los viernes de la eternidad”
Huellas de Borges en Suiza. De la casa de la adolescencia y el colegio donde estudió al departamento donde pasó sus últimos días
"¡Bailate un tango Ricardo!". Las destrezas menos conocidas del célebre autor de Don Segundo Sombra
1A cien años de Don Segundo Sombra, la Academia Argentina de Letras rinde homenaje a Ricardo Güiraldes
2Julian Barnes decidió ser escritor el día en que escuchó a Borges en la Universidad de Oxford
3Los años de esplendor de Borges a través de 16 manuscritos que permiten espiar su “cocina” creativa
4Adiós a David Hockney, el inglés de las piscinas, que amaba la vida, el color y la verdad





