
"Cuando cobré mi primer sueldo fue una enorme satisfacción"
1 minuto de lectura'
Tengo 22 años y soy del barrio La Cava, en San Isidro. Toda mi vida viví ahí. Hace unos años no me imaginaba cuál iba a ser mi futuro. No tenía proyectos y ahora puedo mirar hacia adelante. Conseguí mi primer trabajo y la vida es distinta.
Terminé el secundario en el Colegio Parroquial Santo Domingo Savio. Empecé a estudiar Ingeniería Electrónica, pero me resultaba muy difícil. Mis padres tienen estudios primarios y mis tres hermanos menores estudian.
Comencé mi relación con Casa de Galilea participando de un taller de computación que funcionaba los sábados, donde me enseñaron a reparar computadoras, y durante un tiempo me dediqué a eso.
Después, en Casa de Galilea, me ofrecieron participar del programa de Desarrollo de Competencias Laborales. Me enseñaron cómo hacer mi CV y a presentarme. Aprendí también a trabajar en equipo, la importancia de no faltar, la puntualidad, el respeto a la autoridad y a poder comunicarme con la gente con la que trabajo, que era muy difícil para mí. Lo logré y finalmente conseguí mi primer empleo.
Competencias laborales
Una vez conseguí trabajo en un mayorista de golosinas. Duré sólo tres días. Me llevaba mal con el hijo del dueño y me fui.
Desde que conseguí trabajo, hace tres meses, todo es distinto. Hago tareas en el área de mantenimiento del San Isidro Club (SIC). Miro el futuro, pienso lo que puedo hacer y en las oportunidades que tengo. Cuando cobré mi primer sueldo fue una enorme satisfacción, pura emoción y felicidad. Miraba el recibo y no lo podía creer.
Hoy ayudo en mi casa, colaboro con la compra de la comida y me queda algo para mis gastos. También pienso en las vacaciones. Quizá, más adelante, hasta podría volver a estudiar. A los chicos de mi edad les digo que estudien, que hagan el esfuerzo, porque en los trabajos te piden el título secundario. Los chicos están en las esquinas, no van al colegio, pero está en ellos ir. Tienen que poner voluntad.
La situación del país está muy difícil para trabajar, pero ellos tienen que esforzarse también para tener oportunidades.
El autor es beneficiario de Casa de Galilea;www.casadegalilea.org.ar
Sebastián Sánchez
1- 2
Facundo Hernández: “Cada vez hay más adolescentes que desde su celular apuestan todo lo que tienen”
3Tiene síndrome de Down y fue a la Justicia para que lo dejaran estudiar en una escuela común
4El pintor que le devuelve la esperanza a pequeños comerciantes de barrios vulnerables: “Solo quiero que les vaya bien”



