Dolor rioplatense: falleció Luis Acuña, el fundador de la parrilla “El Pobre Luis”
El pasado fin de semana murió el creador de uno de los emblemas del barrio de Núñez; había llegado desde Uruguay, en 1974
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“Buena carne. Buena leña. Puede ser quebracho, espinillo o ñandubay”. Según Luis Acuña , creador y dueño de la parrilla “El pobre Luis”, esos eran los secretos para un buen asado. Y nada más.
El sábado pasado, Luis falleció y las parrillas se vistieron de luto. Su primer negocio gastronómico estuvo en Arribeños y Quesada, en pleno barrio de Núñez. Después, se mudó a Blanco Encalada y Arribeños, cerca del barrio chino. "Soy el primer uruguayo en el barrio", decía Luis, quien aseguraba que tenía "buena onda" con sus vecinos.
Nacido en Las Piedras , Canelones, a 20 kilómetros de Montevideo, en 1974, Luis Acuña, se había distanciado de su padre, quien también tenía una parrilla, y decidió probar suerte en Buenos Aires. Aseguraba que odiaba ser parrillero. Y sin embargo, a los 20 años, se encontró siendo parrillero. Fue ejerciendo el oficio de su padre como se fue reconciliando con él. Así nació "El Pobre Luis". La parrilla de su padre, en Las Piedras, se llamaba "El Pobre Acuña". "Que te vaya bien pero nunca vayas a ensuciar el apellido", le lanzó en broma su padre cuando cruzó el charco. Por eso, decidió no poner su apellido en el nombre del nuevo comercio. Por las dudas.
Por allí, pasaron a comer figuras como Joan Manuel Serrat, el francés Zinedine Zidane, y el alemán Oliver Kahn. Rafael Nadal, cuando apenas arrancaba en el circuito, llegó a Buenos Aires a disputar el ATP. Con apenas 19 años, de la mano de Martín Jaite, conoció la parrilla, y Luis le fue enseñando cómo se hacía un buen asado.
Las camisetas de los equipos de fútbol de todo el mundo empapelan la parrilla. Todo empezó cuando Enzo Francescoli, amigo de Acuña, le regaló la remera con la que había salido campeón de la Copa Libertadores de 1996 con River. Hoy hay cerca de 420 casacas.
El bife a la uruguaya, el lomo con hueso y las pamplonas, son algunas de las creaciones más famosas de Luis Acuña "¿Cuál es la mayor satisfacción que tuvo en la parrilla?", le preguntaron una vez. "Que pagan y te dicen gracias por todo. Esa es la mayor satisfacción", responde. Lejos estuvo Luis de decepcionar a su padre. "El Pobre Luis" es una cita ineludible con el mejor asado rioplatense.