
Con una imagen moderna y original, llegó el Outlander, un vehículo con tracción total de carácter deportivo
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Recientemente arribada a nuestro mercado, tuvimos la oportunidad de probar la Outlander, el nuevo vehículo de Mitsubishi que se ofrece (por ahora) en una versión: motor naftero de 2.4 litros y 136 caballos con caja automática.
La marca japonesa de los tres diamantes tiene una prestigiosa tradición en vehículos para el off-road, y con toda esa experiencia lanzó este vehículo del segmento denominado crossover, que no se caracteriza por ser un todoterreno para enfrentar dificultades extremas; más bien es un todocamino, que le permite al conductor disfrutar al volante de un auto ágil, divertido y fácil de conducir.
En el dibujo compacto y deportivo se destaca su frontal, muy lanzado y con muchos detalles de diseño, como las nervaduras que atraviesan el capot y que continúan para dividir la parrilla en dos y terminar en el paragolpes integrado.
También se acentúan los faros trapezoidales de halógeno de apagado automático, luces direccionales laterales y las manijas de puertas y espejos laterales del color de la carrocería.
Diferente
Durante nuestras pruebas pudimos comprobar, por los gestos de la gente y por otros que se nos acercaron para hablar, que a muchos la imagen del vehículo les pareció muy cargada y a otros (entre los que me incluyo) les gustó y les resultó original. Lo de siempre, sobre gustos no hay nada escrito; pero eso sí, el vehículo no pasa inadvertido en el tránsito.
El moderno motor multivalvular ofrece un funcionamiento más acorde con el concepto original del vehículo (un todocamino que acepta un uso deportivo), pero sin renunciar a las posibilidades off-road, por supuesto limitadas.
Los 136 caballos se muestran bien briosos y mueven sin inconvenientes el vehículo de más de 1500 kilogramos.
La potencia está muy bien puesta al piso por la nueva caja automática Invecs II, que tiene cuatro velocidades, un modo sport y también puede accionarse en forma secuencial manual.
Los que tienen el pie derecho pesado comprenderán que, usándola de modo deportivo, el consumo no será bajo. Es decir, aumentará casi un 30% del que medimos nosotros (con un uso tranquilo) y que llegó a un promedio de 9,6 litros cada 100 kilómetros, lo que no destaca, pero tampoco desentona por las características del motor y la caja.
En el comportamiento dinámico se distingue el muy buen confort de marcha (similar al de una berlina) y que está basado en un equilibrado sistema de suspensión independiente en las cuatro ruedas, con un sistema tipo McPherson adelante y multilink atrás.
Se lo nota muy sereno en las rectas y bien firme en las curvas, en las que sólo se advierte un pequeño balanceo de la carrocería (por su centro de gravedad más elevado), pero que no incomoda en la maniobra.
Fuera del asfalto está pensado para rodar y divertirse en terrenos más bien compactos, ya que el sistema de tracción es permanente a las cuatro ruedas, con diferencial central de acoplamiento viscoso, y el conductor no tiene posibilidad de accionar mecanismo alguno para modificar la tracción.
La altura al suelo del Outlander es algo reducida, y en condiciones con caminos un poco más trialeros habrá que tener un poco de cuidado para que no golpee abajo.
El interior es amplio, con cinco plazas confortables y se nota muy buen cuidado en las terminaciones.
Es muy luminoso gracias a la gran superficie vidriada y al techo solar (opcional, igual que el tapizado de cuero), cuenta con buen equipamiento de serie en el que se destacan el volante con altura ajustable, equipo de sonido con lector de CD, aire acondicionado, frenos con ABS, airbags delanteros, cierre centralizado con comando a distancia y levantavidrios en las cuatro puertas, entre algunos otros elementos de última generación.
Todo esto, más la buena ergonomía de los controles y la buena insonorización hace que no se extrañe para nada el confort de un automóvil de lujo.
El precio, US$ 39.400 para la versión full que nosotros manejamos, tiene buena relación con el producto que se ofrece. Hay otra versión menos equipada (sin techo eléctrico y sin tapizado de cuero) que cuesta 36.400 dólares.






