Las altas temperaturas son una de las causas que más inconvenientes provocan en el motor, aunque los vehículos actuales están perfectamente capacitados para soportar todo tipo de clima. El exceso de calor está entre los principales enemigos de los motores, pero también lo es el trabajo en frío. Por eso, DeMotores.com recomienda tener ciertos cuidados para evitar problemas.
Verifique el nivel y reponga el líquido anticongelante en el sistema que alimenta el radiador. Este fluido (se puede mezclar hasta un 50 por ciento con agua) en verano aumenta el punto de ebullición y evita que se hiele en invierno, como sucede con el agua.
Controle periódicamente las mangueras del sistema (un detalle ínfimo, pero de riesgo), y si es posible, el termostato. También verifique el correcto funcionamiento y si hay pérdidas en la bomba de agua.
Si su vehículo es turbodiesel, use el aceite indicado para esta motorización: soporta mejor la alta temperatura del turbo.
Si en el recipiente de carga y control de nivel del agua se acumula óxido con el tiempo, es señal que también lo hay en el motor. Se debe realizar una limpieza a fondo de todo el circuito para evitar la rotura de tapones de block y otros elementos internos del motor.
Verifique el electroventilador. Para comprobar si funciona bien, arranque y mantenga el motor en marcha. Si la temperatura llega a 90°C, o la normal de funcionamiento (observe el tablero) y el electroventilador no enciende, significa que está deteriorado. Tenga en cuenta que en muchos modelos la temperatura de funcionamiento puede rondar los 95°C.