Nueva silueta en el perfil porteño
Se levanta una torre de oficinas en Bouchard y Tucumán
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Hay un sector de la ciudad que revela con mayor claridad la influencia originada por el desarrollo de Puerto Madero. En efecto, por varias razones que resultan convergentes, el área que rodea a la plaza Roma hacia el Este muestra desde hace varios años un crecimiento edilicio y una fisonomía estética, en cuanto a sus rasgos arquitectónicos, que la colocan en un pie de igualdad con relación al nuevo rostro del flamante barrio que, con el número 47, toma cuerpo del otro lado de los diques del antiguo Puerto Madero.
Después de la aparición en el horizonte del nuevo edificio de Telecom, sobre la Dársena Norte, en el distrito mencionado fueron habilitándose la torre de Loma Negra (en la esquina de Bouchard y Viamonte), la Bouchard (en el cruce de Bouchard y Lavalle) y el edificio República (en Bouchard y Tucumán). Más recientemente, en la cuadra comprendida entre Viamonte y Córdoba, se hizo presente una pulida construcción en el lugar que ocupaba la vieja estructura del ya desaparecido diario Democracia.
Incluso el tradicional Luna Park remozó sus fachadas para estar en línea con los recursos visuales exhibidos por esta serie de nuevos exponentes de la arquitectura empresaria.
Un edificio mantenía sus características y sus proporciones: la sede del diario LA NACION, donde tenían lugar las diversas y variadas actividades que conlleva la confección de una publicación cotidiana: talleres de impresión y depósitos de papel (área industrial), oficinas de recepción de avisos y atención de público (área pública), oficinas de administración y publicidad (área administrativa), una vasta superficie destinada a la redacción y anexos (área creativa) y los despachos y salas de reuniones de la conducción (área gerencial). Concebido por el estudio Sepra (Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini) con un lenguaje racionalista de cuño inglés, este edificio presenta una estructura preparada para una gran capacidad de carga.
Después de instalar su nueva planta impresora en el barrio de Barracas, La Nación dejó vacante la parte industrial que ocupab a buena parte del gran edificio, sobre todo hacia la avenida Madero y en casi toda la superficie de los primeros pisos. Es entonces cuando se retoma la idea de elevar la estatura de la construcción para estar a la altura del entorno.
Contribuyen para sustentar ese propósito la robustez del esqueleto estructural -que estaba preparado para recibir las grandes cargas de las rotativas y las bobinas de papel-, la excepcional localización del predio y la sinergia que fluye de los rascacielos ya en funciones, que se constituyeron en hitos en el perfil edilicio de la ciudad (eso que ya es aceptado en general con la expresión inglesa de skyline ).
Tal como se verá en estas páginas, el proyecto que se realizó permite alcanzar las metas propuestas, a la vez que completará la silueta y el carácter de este sector privilegiado de la ciudad.
El lugar
Como queda dicho, la localización constituye un punto de articulación entre la City, Puerto Madero y Catalinas Norte. Dispone, además, de vistas despejadas sobre la costa y el río (hacia el Este) y sobre la plaza Roma y la silueta edilicia de la avenida Alem hacia el otro lado.
Por otra parte, desde el punto de vista de las comunicaciones, la equidistancia a las avenidas Corrientes (con la boca del subterráneo de la línea B) y Córdoba (con el puente vehicular hacia Puerto Madero); la fluida circulación por las avenidas Madero y Leandro N. Alem, así como el tramo faltante de la autopista a La Plata, comportan una situación excepcional que se completa con la abundancia y variedad de transportes de tipo público colectivo que circulan en el contorno.
A estas cualidades, de orientación y visuales por una parte y de comunicaciones por la otra, se añade la singular calidad arquitectónica que muestra todo el vecindario. Así, tanto las nuevas construcciones (que se enumeraron al comienzo de estas líneas) como los edificios clásicos que conforman la recova de Leandro Alem, revelan parejas cualidades desde el punto de vista estético y estilístico.
Los autores del proyecto arquitectónico (que conforman una sociedad ya probada con acierto en el varias veces premiado Edificio Malecón), el estudio Helmutt-Obata-Kasabaum (HOK) de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, y el estudio Aisenson de Buenos Aires, encararon la realización de éste como un excitante desafío a nivel arquitectónico y urbanístico.
El proyecto
Si se añaden al proyecto los condimentos que aparecen al considerar la materialización de la obra, a ese desafío se agrega el referido a los aspectos técnicos que implican una construcción sobre un edificio existente y en funcionamiento.
Sobre la base de las cualidades de un emplazamiento singular y de las características de las torres de oficinas del contorno, el nuevo edificio se diseñó para ofrecer oficinas de primer nivel a clientes potenciales de Buenos Aires y del mercado internacional.
Constará de tres subsuelos destinados a estacionamiento, una muy amplia y luminosa planta baja libre con accesos sectorizados, tres niveles de cocheras superiores, cuatro pisos renovados, de oficinas de gran superficie (unos 3000 metros cuadrados divisibles), un entrepiso técnico y de transferencia y 16 nuevas plantas de oficinas con superficies que varían desde más de 1500 metros cuadrados (también divisibles) hasta 835 metros cuadrados en el penthouse ubicado sobre la avenida Madero.
Se trata así de más de 34.000 metros cuadrados de oficinas con vistas excepcionales, gran luminosidad y flexibilidad de usos, accesos de alta jerarquía, grandes superficies para el estacionamiento de vehículos y prestaciones de última generación en materia de seguridad y confort.
Por la configuración de las plantas, que acompañan las líneas de edificación de las dos arterias, Bouchard y Madero, que no son paralelas, los autores se refieren al proyecto como "dos torres unidas por un núcleo central". Ambas torres ofrecen, en su carácter arquitectónico y comercial de unidas o separadas, la posibilidad de disfrutar de dos magníficas orientaciones y vistas, valorizando en cada una de ellas sus mejores cualidades urbanas.
Cuando se refieren a los objetivos arquitectónicos considerados, los autores señalan:
- Crear una fuerte presencia sobre el borde Este del centro de la ciudad.
- Otorgarle a esta nueva presencia un carácter único para que se torne identificable dentro de la intensa renovación de esta área.
- Crear una fuerte presencia sobre la plaza Roma, enfatizando el carácter de ese espacio como hito urbano.
- Ofrecer plantas de diversas dimensiones para satisfacer a una demanda variada dentro de un edificio de gran calidad.
Sobre esta base, el borde sobre Madero se proyectó como una curva vertical ascendente, que da al edificio personalidad a escala urbana y paisajística con relación al sector de Puerto Madero y el Río de la Plata.
Esta fachada curva se escalona sobre los ejes norte y sur, formando una variada gama de superficies a ofrecer y generando terrazas-mirador en varios pisos de oficinas.
Otras metas urbanas
La fachada sobre Bouchard también cumple con las metas urbanas aludidas y logra, mediante la geometría rectangular, una adecuada fusión entre los dos frentes principales.
Se desarrolla, además, una generosa terraza sobre la base de la nueva torre, con bellas vistas sobre el follaje de la plaza, sus calles y avenidas, así como a la moderna urbanización circundante.
Si se añade a estos rasgos la mayor transparencia que ofrecerá la nueva planta baja, con accesos jerarquizados en los tres frentes, habrá que reconocer que el nuevo Edificio La Nación viene a incorporar en un sitio de calidad una pieza arquitectónica de alto nivel.
Original modelo de negocio
La concreción del proyecto que comienza a materializarse en estos días fue posible gracias a la implementación de una interesante operación financiera.
Se integró un fideicomiso financiero que permita implementar la ampliación del Edificio La Nación , el que dispondrá de más de 34.000 metros cuadrados para oficinas y estacionamiento cubierto para 460 automóviles. Este instrumento financiero fue autorizado oportunamente por la Comisión Nacional de Valores y el Mercado Abierto Electrónico.
El Banco Río, filial del español Banco Santander Central Hispano, actuará como fiduciario y agente colocador de los fondos, mientras que la constructora Techint se encargará de las obras del edificio. Pero además de cumplir esos papeles, los dos socios de SA La Nación participarán del proyecto en su carácter de impulsores e inversores.
La firma Real Estate Developers (RED) actúa como asesora exclusiva de La Nación durante todo el proceso, y tendrá a su cargo la dirección de obra del nuevo edificio.
Este modelo de negocio, que puede aparecer como pionero en la Argentina, configura una modalidad habitual en el mundo desarrollado para realizar negocios inmobiliarios.
Un lenguaje que hizo historia
Con un proyecto singular y de fuerte presencia en la zona
Tal como lo revela la fotografía que encabeza estas líneas, cuando se construyó la sede del diario LA NACION en el predio de la avenida Madero, Tucumán y Bouchard, el entorno mostraba un aspecto desolado.
Sólo ofrecían un protagonismo en ese panorama (por tamaño e imagen) los edificios del Luna Park y el que, proyectado por el estudio Sepra, conformaba la implantación de todas las funciones que requiere la producción integral de un periódico. En efecto, en esa construcción se ubicaban las rotativas, así como los depósitos de bobinas de papel y las linotipos.
Todavía funcionan, distribuidos en varios pisos, la Redacción, las oficinas de publicidad y administración, y los despachos y salas de reuniones de la conducción.
Además, en el sexto piso estaba la confitería y restaurante destinado al personal de La Nación , con terrazas de expansión semicubiertas.
Según la opinión de muchos críticos de arquitectura, ésta era una de las mejores obras diseñadas por el equipo integrado por los arquitectos Santiago Sánchez Elía, Federico Peralta Ramos y Alfredo Agostini.
Concebido en un momento en el que prevalecía una influencia de la producción inglesa, el proyecto conjugó un lenguaje que alternaba el ladrillo a la vista y el hormigón armado, éste con dimensiones y formas muy vigorosas.
Aspectos técnicos de avanzada
Por encima de la vigorosa estructura de hormigón armado del edificio proyectado por Sepra a fines de la década del cincuenta, se proyectó un esqueleto metálico para los 16 pisos del coronamiento de la nueva torre de oficinas. De todos modos, habrá un núcleo de hormigón armado que forma los conductos verticales para los ascensores y escaleras.
En este apareamiento de estructuras se verifica una feliz combinación, ya que a la pericia y experiencia de los ingenieros norteamericanos en el diseño y detalle de esqueletos metálicos se agrega la no menor capacidad y destreza de los ingenieros argentinos para proyectar, calcular y detallar las estructuras de hormigón armado.
El curtain wall que envuelve el volumen del edificio se diseñó con vidrios del tipo low-e , de baja emisividad, lo que conforma una envolvente de alto rendimiento con el fin de controlar la ganancia de calor y maximizar así el confort dentro del edificio.
Con el mismo objetivo, el proyecto incluye parasoles sobre la fachada norte, para mejorar el comportamiento térmico del costado nordeste sobre Madero.
Las fachadas integrales de vidrio, para las que se utilizarán elementos de última generación, se pensaron para permitir la visión interior del edificio cuando oscurezca, de manera que permita a la ciudad observar su pulso cotidiano.
La circulación vertical estará servida por tres baterías de cuatro ascensores cada una, con una capacidad para 14 personas y una velocidad de hasta 240 metros por minuto.
El sistema de acondicionamiento ambiental y climatización es de última generación, del tipo de volumen de refrigerante variable.
También son de tecnología de punta los sistemas de control inteligente, detección y aviso de incendio. Esta batería incluye los sistemas de comunicaciones, control de accesos y circuito cerrado de televisión.
Todo el edificio cuenta con una red de extinción de incendio por medio de rociadores de presión.
En las áreas de oficinas se dispondrá de pisos técnicos elevados y cielos rasos modulares absorbentes con artefactos de luz incorporados.
Ficha técnica
Obra:
Edificio LA NACION
Ubicación: Bouchard 551/557, Tucumán s/N°, Avda. Madero 550, Buenos Aires, Argentina
Superficie cubierta:
65.138 m2
Propietario:
Fideicomiso Financiero
Edificio LA NACION
Fiduciario:
Banco Río de la Plata SA
Proyecto de arquitectura:
HOK International LTD, St. Louis, Missouri, Estados Unidos Estudio Aisenson, Buenos Aires, Argentina
Auditor de proyecto y dirección de obra:
RED Real Estate Developers, Buenos Aires, Argentina
Proyecto de estructura de hormigón armado:
Lavallaz, Yentel y Asociados SA Buenos Aires, Argentina
Proyecto de estructura metálica:
Thornton Tomasetti Engineers, Nueva Jersey, Estados Unidos
Revisor estructural:
Ing. Eduardo Juárez Allen
Proyecto de instalaciones termomecánicas:
Ing. Julio Blasco Diez
Proyecto de instalaciones eléctricas:
Ing. Luis Grinner
Proyecto de instalaciones sanitarias:
Ing. Enrique Kornblith
Asesor en curtain wall:
Curtain Wall Design & Consulting Inc. Dallas, Texas, Estados Unidos
Asesor en iluminación:
Arquitecto Ernesto Diz
Realización ensayo túnel de viento:
Cermark Peterca Petersen Inc. Fort Collins, Colorado, Estados Unidos
Proyecto y construcción:
Techint Compañía Técnica Internacional SACI



